Javi - Focalización
Mi hermana
y yo solíamos ser muy unidas.
Nos gustaba
perder el tiempo en cosas simples de la vida, como jugar en el pasto y
hamacarnos en el parque. Hoy entiendo que estas actividades no son para nada
una pérdida de tiempo.
Así fue
nuestra infancia, hasta que nos tocó mudarnos luego que mamá se cansara de los
golpes que recibía. La separación no me costó nada en comparación con lo que
fue dejar el pueblo para subirnos a una ciudad donde el mundo giraba mucho más
rápido. Convertirnos en las nuevas del colegio no fue fácil, aunque para Sonia ese
problema solo duró las primeras semanas. Su soltura y empatía le ayudaron a
hacerse amiguitos en poco tiempo. Por otra parte, mis ojos tímidos clavados en
el piso exponían todas mis inseguridades frente a compañeros precoces sin
escrúpulos a la hora de las burlas. Las risas de Sonia mientras me contaba sus
mañanas a la salida de la escuela me recordaban a tiempos pasados, pero ahora
yo no tenía mucho que contar. Menos a mamá, que ya tenía suficientes problemas.
Samu era
uno de los pocos que se mostraba amable conmigo. Todavía me cuesta nombrarlo. Ahora
me pregunto si solo lo hacía porque necesitaba de mi ayuda en matemáticas y
química. De cualquier forma, la necesidad era mutua. Hacerle sus tareas a
cambio de un poco de contención parecía una relación recíproca. Era mi único
amigo, aunque él tenía varios más a pesar de no ser alguien popular. Siempre se
aparecía cuando trataba de entablar relación con alguien más, por lo que casi
siempre estaba sola si no me encontraba con él. Nuestro primer beso fue un
tiempo después, a la vuelta de casa. Como ya se estaba haciendo de noche, me
había acompañado luego de hacerle la tarea y, casi sin entender cómo pasó, me
llevó por el baldío para cortar camino y terminó besándome. Esa dinámica se fue
haciendo frecuente y, seguramente por motivos distintos, ninguno de los dos
decía nada al respecto.
Nunca tenía
en claro cómo me pasaban esas cosas. Era evidente que yo tomaba decisiones,
pero terminaba eligiendo la opción menos peor de un abanico de posibilidades
bastante acotado. Algunas veces traté de buscar respuestas, pero al contar cómo
se daban las cosas sentía que yo tenía la culpa por lo que me ocurría. Otras
veces directamente sentía que no tenía opciones para elegir. Una noche había
tomado bastante alcohol, mucho más que Samu. Ese parecía ser el único objetivo
de aquel juego de cartas. Todavía no recuerdo del todo lo que pasó aquella
noche. Sus padres habían viajado ese fin de semana y me fui a la pequeña fiesta
saltando por la ventana después que mamá se durmiera. Se enojó muchísimo cuando
volví al día siguiente sin saber explicar exactamente lo que había pasado. Solo
recuerdo que mi cabeza trataba de mantenerse en aquella hamaca del parque junto
a mi hermana, muy lejos de lo que estaba viviendo mi cuerpo.
Una
madrugada Samu entró por mi ventana sin pedir permiso, como era de costumbre.
Esa vez se lo notaba asustado, como fuera de sí. No me quiso contar por qué,
pero tenía en claro que tenía que irse de la cuidad de inmediato y quería que
yo vaya con él. Me parecía una locura pero, también como de costumbre, me
convenció de hacerlo. Esa fue la primera de tantas amenazas que me hizo, pero
al final de cuentas no tenía mucho que me ate a San Miguel e iniciar una nueva
vida podría ser positivo. A la mañana siguiente nos organizamos un poco y al
otro día estábamos viajando a Ushuaia. Mientras él compraba los pasajes más
baratos con los ahorros de mamá, yo compraba La Gaceta en la revistería. Se enojó
mucho cuando le leí que Don Julian estaba internado porque le entraron a robar
y le dieron una feroz golpiza. Me dijo que ya no necesitaba saber más nada de
esa ciudad, que ya era parte del pasado y tiró el diario.
Así fue
como me estaba mudando de vuelta, pasando de una ciudad que me dejó muy poco a otra
que me dejaría solo cicatrices. Mis días los pasaba encerrada limpiando y
ordenando la piecita mientras Samu trabajaba todo el día. O al menos eso decía
ya que muchas veces volvá sin un peso y nunca daba explicaciones. Yo no conocía
a nadie y, como salía poco, no había expectativas de que eso cambie. Además, había
hecho méritos para que mi familia no me buscara y cuando lo hacía, era a través
del celular de Samu así que no podíamos hablar demasiado. Él se enojaba por
todo, parecía que mi esfuerzo por atenderlo nunca fuesen suficiente. Siempre le
faltaba un poco de sal a la comida, su ropa tenía una arruga o yo hablaba con
alguien que no debía.
El día que
Sonia me escribió aquel mail, fue la última vez que Samu me violentó cuando,
justamente, le conté que vendría a visitarme. Me anime a denunciarlo cuando se
descuidó dejando la puerta sin llave. Espere mucho el momento hasta que sentí
que no estaba sola. No fue voluntad mía irme de casa cuando chica. Me amenazó
de muerte si no abandonaba todo para irme al culo del mundo con él. Igual de
enfermiza fue nuestra relación durante estos extensos años. Todo comenzó siendo
un secreto y así termino. Ya todo es parte del pasado, gracias a esa hermana
que a pesar de la distancia siempre estuvo, hoy vuelvo a vivir.
Texto contado
desde la perspectiva de Martha en base al escrito originalmente por Sol, desde
la de Sonia. Algunas frases fueron tomadas de forma textual con el objetivo de
hacer hincapié en el hecho de que ambas hermanas coinciden en el relato. No se
usaron comillas para que el lector las entienda como propias de la
protagonista. Algunos patrones de conducta frecuentes en las relaciones
violentas fueron tomados de material publicado por la Dirección de Violencia
Familiar y de Género de la Subsecretaría de la Mujer y Familia.
Texto de
Sol disponible en:
Buenas! Paso a dejarte mi comentario...
ResponderEliminarEste cuento me llamo la atención por que usaste la perspectiva del otro personaje que es la hermama, la focalización es correcta y sumamente concreta e incluso informa ciertos detalles que son mencionados en el otro cuento pero estaban levemente mencionados. Otra cosa importante es coincidir los hechos lo cual lo hiciste bien.
Cuento logradisimo, sin más que decir, ánimo para seguir escribiendo!
Best Wishes...
Atte:Julia/Kenya
Mis disculpas por repetir "mencionado".
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