Male - Conflicto
“Vayamos a algún lugar donde nadie sepa pronunciar tu nombre” decía la carta que Matías le dio a Leila antes que se vaya a probar suerte por el mundo.
Leila es Profesora de Educación Física, jugadora de hockey desde que tiene 4 años, amante de entrenar y de comer sano. Conoció a Matías de una manera muy particular. Él estaba haciendo la previa en lo de su mejor amigo, Nico, cuando la novia lo llamó para decirle que había pinchado una goma y estaba a la vuelta de la casa. ¿Qué casualidad, no? Una a veces no piensa que la vida está hecha de esos momentos. La cuestión es que Matías se rio fuerte de la situación y le gritaba pollerudo a Nico porque le había dicho a la novia que vaya que él le cambiaba la rueda. Lo que Matías no sabía era que la novia estaba con un grupo de amigas así que llegaron todas en caravana para que Nico cambie la rueda. En ese momento, Leila y Matías se conocieron.
Leila es una persona charlatana y Matías no se queda atrás tampoco así que pegaron onda al segundo con tal de cargar a sus amigos. Cuando Nico terminó tras un millón de bromas, les dijo a las chicas de pasar a tomar algo, y ellas ni lentas ni perezosas aceptaron. En todo grupo de amigas siempre está la que empieza a hablar, rompe el hielo y une a los grupos. Por lo general, Leila es quien hace ese trabajo y comenzó contando una historia muy particular. Hacía unos años que estudiaba chino y yendo a un entrenamiento de hockey, un chino la chocó y se escapó. Ella en shock lo persiguió, lo alcanzó en un semáforo y le tocó bocina hasta que él baje la ventanilla. Cuando la bajó había una chinita de 2 años bailando y cantando así que Leila indignada y llorando los puteó en inglés y se fue. Matías no podía parar de reír y de preguntarle “¿Por qué no les dijiste nada en chino?”, pero ella indignada le decía “No es tan fácil como parece nene, no es como en inglés que uno aprende en un segundo a putear”. De esa noche y para siempre, Matías le iba a empezar a decir “China” a Leila.
Con el pasar de los días Leila le contó a su amiga que había quedado enamorada de Matías, que era lindo, bueno, inteligente, simpático. Esos amores que una tiene por un día. Lo que Leila no sabía es que su amiga le había pasado su número a Matías hasta que unos días más tarde, le llegó un mensaje que decía “Hola Chinita, ¿cómo estás?”. Leila no entendía nada, le mandó a su amiga y ella riéndose le dijo que le había mandado su número a Matías para que tengan alguna cita. Después de algunos días, Leila y Matías tuvieron la cita, en realidad, Matías la invitó a coger a Leila. Ella aceptó, pero de tan dulce que es le había comprado un chocolate por la semana de la dulzura. En ese momento Matías la miró y le dijo “No soy el último romántico” y ambos rieron. Después de alguno encuentros, Leila le planteó a Matías qué iba a pasar con ellos, qué eran, si se podían conocer para algo más, pero Matías estaba con muchas cosas en su cabeza y le dijo que no, que no podía conocer a nadie así que Leila desapareció para no enamorarse.
Estuvieron unos años sin contacto, aunque se seguían en las redes, hasta que se volvieron a hablar porque Matías había subido una foto de la Villa Olímpica en Río y Leila estaba fascinada que él estaba dentro de la villa, con todas esas celebridades. La realidad es que a Matías mucho no le importaba todo eso porque solamente estaba intentando despejar su cabeza porque se había separado de su novia, pero Leila estaba como loca haciéndole preguntas y charlándole como nunca. A partir de ese instante, volvieron a encontrarse sus caminos porque Leila acompañó a Matías en todo su proceso de superación. Se volvieron más amigos, se volvieron cómplices, se habían dado cuenta que nunca habían dejado de serlo, sólo que a veces determinadas situaciones nos alejan un poco. Es más, Matías fue de los primeros en enterarse que Leila iba a irse a probar suerte por el mundo. Ella acababa de cortar con Gonzalo, su novio de toda la vida, y no sabía qué hacer, estaba perdida, nada la hacía feliz pero Matías siempre estuvo ahí para sostenerla. Es más, cancelaba sus citas de sábado por la noche solamente para sacar a Leila de la cama, tomar unos tragos y divertirse. Ella nunca le dijo que él la había impulsado a tomar la decisión de irse porque por más charlatana que sea le cuesta mucho expresar sus emociones. Hace un año Leila se fue. Estuvo en España, Alemania, Inglaterra, Francia, Japón, China, Rusia, Vietnam, Australia y Nueva Zelanda. Ahora está en un tren subacuático chino mirando por la ventana los delfines mientras va al aeropuerto para tomarse un avión de 23 horas. Mañana es 30 de diciembre y planea llegar a Argentina el 31 al mediodía y sorprender a Matías y su familia en este nuevo año.
Buenas Male!
ResponderEliminarMe gusta como haces interactuar a los personajes en este cuento, la relación se vio muy bien plasmada. Quizás convendría hilar las distintas situaciones a través de algo (una situación, un recurso, un tipo de sentimiento, cualquier cosa) recurrente, para que no pierdan continuidad. Sin embargo, es muy llevadera la lectura de los distintas situaciones en las que Leila y Matías se encuentran y nos dejan ver su relación de manera muy completa.
Por otra parte, creo que la incorporación del tren subacuático rompió un poco las leyes del mundo que venías creando con anterioridad. Como el cuento venía siendo planteado como un cuento realista, y las situaciones parecían suceder en una realidad igual a la nuestra, se generó un choque que le quitó verosimilitud al texto. Distinto hubiese sido si siempre nos hubieramos encontrado en un mundo de ciencia ficción, o si el elemento disrruptivo estuviese planteado desde antes o con alguna funcionalidad relevante en la trama.
Espero poder seguir leyendote,
Saludos,
Vane!<3
Buenas, paso a dejarte mi comentario...
ResponderEliminarEste cuento conflictivo me gusto mucho, el conflicto en este caso rodea a los personajes, creo que seria el eje de su relación amistosa-sentimental además el conflicto los va integrandose más en ellos (mismos quiza) apesar del supuesto desinterés. Cuento logradisimo!
Sin más que decir, ánimo para seguir escribiendo!
Best Wishes...
Atte: Julia/Kenya