Mariana - Conflicto

Amanece, suena la alarma del celular, y como todos los días Luis Alberto realiza su ritual diario, apaga la alarma, pone agua en la pava para colocarla en el fuego mientras va al baño para su aseo diario. Toma unos mates amargos, se prepara unos panes con manteca y mermelada de frutilla con los trozos de frutas que es la que realmente le gusta y es uno de los “gustos o placeres” que se da cuando aún el sueldo le permite comprar. Aprovechando ese momento glorioso que son los primeros días del mes y es cuando se siente un grande, se siente un Señor, siente que todo lo puede porque considera que los placeres hay que dárselos en vida, en la medida en que se pueda y uno de esos pequeños o grandes placeres que elige darse, es ir a esa mágica e histórica esquina a lustrarse su único par de zapatos marrones desgastados de tanto trajín, de tanto caminar la vida con la ilusión de poder transformarla y que llegue su momento de gloria y superación. Llega alrededor de las 8 de la mañana.

Don Ramón, el lustrabotas que heredó su oficio de su padre y su padre lo heredó de su abuelo italiano que llegó al país por el 1900 y encontró esa manera de encarar la vida y llevar el sustento diario a su casa.    

Don Ramón lo espera como todos los meses, sabe qué día estará en esa esquina y que  antes pasará por el kiosco de diarios del canillita Hugo para comprar el diario de la ciudad que considera el complemento perfecto para ese momento de gloria.

Llega con el diario baja el brazo, se saludan con una tímida mirada, esbozan una leve sonrisa, no hablan, apoya su maletín en el suelo, se sienta y sube su pie derecho para que comience con su trabajo Don Ramón que se esmera, porque si bien la vida no le ofreció otras oportunidades, este oficio heredado considera que es lo mejor que le pudo pasar y ver la transformación de ese par de zapatos marrones con los cordones cortados por el uso, ver su trabajo terminado, brilloso, impecable lo llena de orgullo. 

Lee el periódico comenzando por la última hoja, donde están los horóscopos que le presta tanta atención como si realmente le cambiara la vida y su fortuna, como si fuera la gran noticia del día. Los dos saben que terminarán justo a tiempo, justo para que Luis Alberto lea por completo su diario y Don Ramón para dejar ese par de zapatos como nuevos para que siga pateando la vida porque Luis Alberto es vendedor de libros a domicilio y esa es la causa del gastado de sus zapatos con suela de goma para que duren un poco más. 

Los dos se toman su tiempo, ninguno tiene prisa.

Esta esquina tiene historia, la historia de sus ancestros, sus abuelos llegaron en el mismo barco en busca de nuevas oportunidades, de algo mejor, con esperanzas e ilusiones infinitas y si bien no hablaban un mismo idioma porque uno era italiano y el otro árabe se entendían a la perfección  porque los dos tenían las mismas esperanzas y sueños.

Así fue que pasaron las generaciones con el mismo hábito y respetaron esa tradición lo cual se transformó en un legado familiar. Sienten que en ese “gran día” están más cerca de ellos, se sienten orgullosos por continuar con esa herencia familiar y hasta sienten cariño. Seguramente sus hijos sigan con este legado, aunque ellos tienen la esperanza que puedan torcer el rumbo del destino para tener una vida mejor, con un sueldo que alcance todo el mes para comprar mermelada de frutillas con fruta y Don Ramón espera tener un hijo doctor que es lo que siempre soñó para él y no pudo ser. 


Comentarios

  1. Buenas, Mariana.
    Está muy lindo tu texto. Pinta muy bien a los personajes, a su cotideaneidad y a las aspiraciones que tienen en la vida. Creo que es una muy buena introducción en la que se presentan a los personajes y se esboza un conflicto, que parece aparecer hacia el final. Quizás estaría bueno desarrollar ese conflicto, ya sea desde lo interno de uno de los personajes o desde una mirada externa.
    Un gusto leerte,
    Jan.

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  2. Buenas, paso a dejarte mi comentario!
    Este cuento es de un conflicto agradable, lo nombro así porque la humildad y sencillez del personaje me desmuestra que su problema tiene solución y que no lo ve como una molestia sino como algo con lo que convive de forma "tranquila".Cuento e imagen logradisimo!
    Sin más que decir, animo para seguir escribiendo!

    Best Wishes...

    Atte:Julia/Kenya

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