Male - Dosificación

 

El otro día pensé “Qué cosa esto de la sentencia continua, no?” Una se dramatiza todo el tiempo con sentencias. Nos decimos todo el tiempo: “no me gusta mi pelo, mi cola, mis brazos, mis tetas”. ¡Qué tan bizarro! ¿Por qué nos hacemos eso? ¿Por qué llegamos a esa situación? Por dentro, yo sé que todo lo que vemos en la tele es un negocio, consumimos programas, revistas, momentos que no son los reales. Sé que no es real todo lo que vemos, pero igual me hace maquinar conmigo misma, con mi cuerpo, con mis decisiones. Habrá algún día que me toque la parte de atrás de la pierna y deje de pensar “¿cuándo no la tendré?”. Así como yo, creo que hay otras chicas, que piensan “Uf mi panza colgante” o “mis pequeñas tetitas”. Todas tan diferentes pero con el mismo problema de que nos cuesta querernos. Ni hablar del AMOR PROPIO, que es medio TOP hoy en día y todas lo hablan como si fuese algo fácil de hacer, pero NO. Cuesta…y cuesta mucho. Vemos en Instagram a todas las influencers en esa de copiar lo que hacen todo el tiempo. Todas hegemónicas. Todas perfectas. Rubias, flacas, con tops, sin celulitis. No es la vida real, o al menos, no es mi vida. No me representa, pero mi pregunta es: ¿a quién representan realmente? ¿Qué tienen que hacen que sintamos que son el “modelo a seguir”? La verdad que me cansé, me gustaría barrer toda esa mierda de mi cabeza y todos los pensamientos que he generado estos años sobre cómo tengo que ser o no, y espero que muchas se hayan cansado conmigo.

¿Qué va a pasar con mis pensamientos ahora? ¿Los puedo volver dirigibles para algún lugar en particular? ¿Puedo modificar toda mi vida así de la noche a la mañana? ¿Qué pasa con el resto de las chicas? ¿Qué pasa con los chicos? ¿Se harán estas preguntas? ¿En Suecia las chicas pensarán lo mismo que acá en México? ¿Y en Japón los hombres se harán estas preguntas?

No sé…espero que sí, es un tema muy delicado, pero es algo que como sociedad tenemos que preguntarnos, accionar y mejorar. O al menos eso siento. Aparte, hay mil temas para pensar, y ya no solo que tengan que ver con el cuerpo, sino las luchas. Las luchas en general. Ahí lo primero que viene a mi mente es el colectivo LGBT+… Ellos y ellas sí que tienen una lucha de años y años que es de admirar realmente. Claramente no funcionan como robots, no funcionan como Instagram y sus fotos totalmente idénticas en todos los perfiles. Es loco, lo sé, pero es así la vida en el 2020. No somos robots, pero pareciera que lo somos, ¿o lo somos y no lo sabemos?

A veces me pregunto cuántas personas se cuestionan todo esto que hoy estoy escribiendo. ¿Una de diez? ¿Dos de diez? ¿Diez de diez? Por momentos, lo siento como algo personal, algo que tengo que involucrarme realmente porque si no soy parte, y de eso me rehúso. Empezar a cuestionarnos nuestros pensamientos, comportamientos, acciones es el primer paso. ¿Es necesario? Es necesario, y por eso también necesitamos políticas que nos ayuden a deconstruirnos, a pensar por nosotros y nosotras mismas, a que nos guíen en este nuevo aprendizaje. Antes de terminar con este descargo, quisiera sacarme el saco y aplaudir a todas las chicas y chicos que transmiten un mensaje positivo en redes, que luchan, que acompañan las luchas, que realmente quieren un mundo mejor para todos, todas y todes…todos mis respetos a ellos, ellas y elles.

Comentarios

  1. Lo personal es recontra político y está super presente en tu texto! ✊🏼 Me gusto mucho como lograste poner la palabras al azar en un hilo conductor bien definido! 👏🏼

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