Camilo - Ciencia Ficción

                                                               SteamPunk Romano


Apagué la alarma y el elefante seguía parado al lado de mi cama, eran las 6 de la mañana, el alba estaba haciendo acto de presencia en un momento recogí todas mis pertenencias, las ordené en Doti, así me gustaba llamarle a mi elefante, mientras ponía en marcha las máquinas de vapor para poder estar preparado ante cualquier atentado que podamos sufrir en nuestro camino a Roma, para poder enfrentar a Julio Cesar. Luego de que enviara a su mensajero diciendo que o nos presentamos ante su majestad o sufriremos las consecuencias de todo la maquinaria y tecnología del imperio. Rápidamente saqué mi mapa para trazar el camino más seguro.

     Con el transcurrir de unas 4 horas, atravesando un gran valle antes de llegar a la ciudad de las siete colinas.una manada de ladronzuelos con armaduras de hierro ajustadas con cuero, con sombreros estilizados y lentes con un estilo particular nos interceptaron apuntandonos con sus armas de fuego, al instante activé el modo ataque de la armadura de Doti y así decidí embestirles como si de un juego de bowling se tratara con el fin de derribar todos los pinos enfrente Doti se dispuso con gran determinación pero sin éxito. Con su trompa logró golpear a uno, por otr parte yo con gran astucia logré atinar a otro con mi Revolver, ellos accionaron una especie de gancho con el que ataron una pata de Doti, pero con su trompa los rufianes decidieron abortar la misión y así sin más decidimos continuar con nuestro camino, pero eso si mucho más atentos de la situación y de los posibles peligros en el resto del camino.

       Aunque era mi primera vez el la metrópoli no tuve duda que era esta al llegar. Con sus edificios gigantes con estilo característico victoriano, no había duda de que estaba allí, en Roma. Con artefactos voladores que nunca antes había visto conocidos como aviones, que al parecer son de uso muy común. estos desprenden una especie de nube al pasar, pero eso si vuelan muy bajo para mi gusto. Entre estos inimaginables edificios había unos que sobresalía entre todo el resto, era ese, el majestuoso Coliseo. miles de personas copaban la decena de accesos, con sus elaborados trajes estilizados, chalecos, sombreros. incluso me pude fijar que algunas personas tenían extremidades neumáticas con complicados engranajes muy sorprendentes a la vista. Nos dirigimos al acceso que nos habían indicado al llegar entramos en la arena para los gladiadores, estaba decorada con cómodos muebles, grandes escaparates, con espejos, no faltaban artefactos de última tecnología que no pude descifrar su uso, pues del pueblo donde yo provengo solamente llegan los artefactos de segunda o tercera mano provenientes de la capital del imperio, así que faltarían una gran cantidad de años para que pudiéramos ver alguno de esos.

     Luego de unos minutos nos anuncian que debo subir y ganarme el derecho de hablar con el emperador Julio César, que realmente era digno de su tiempo. Me quité mi chaqueta y me quedé solo con la camisa blanca y el chaleco negro junto al resto de mis artefactos que eventualmente me podrían dar una ventaja en el duelo contra este guerrero desconocido.  Fumé un poco de tabaco en mi pipa para calmar las ansias de lo que estaba por venirse, se escuchaba el grito de la grada el nombre de un tal Máximo conocido como el Gladiador. 


Comentarios

  1. Buenas! Soy Julia, paso a dejarte mi comentario.
    Este cuento me encanto! Tuve que leerlo varias veces para tratar de entender el relato, cuando esto pasa, el extrañamiento y confusión captan al lector, eso esta buenisimo.
    Considero a este cuento logradisimo!
    Sin más que decir, ánimo para seguir escribiendo!
    Best Wishes...

    Atte:Julia/Kenya

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  2. Hola Camilo!
    Siento que me quedé sin final! Necesito saber si se pudo enfrentar o no a Julio César! Me encanta como llevaste la Ciencia Ficción a la Antigua Roma. Son como dos escenarios que casi se repelen, pero vos los integraste muy bien y quedan muy orgánicos al leerlos. Leer sobre los aviones sobrevolando el Coliseo, toda una experiencia.

    Espero seguir leyéndote,
    Saludos, Vane <3

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  3. Me re gustó y amo lodetalladoque está el relato👏👏

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