Marian - Personajes

A dios no le importa


La miseria tiene en todos lados la misma cara; haber cambiado de lugar en busca de una mejor opción, no había hecho sino desgastar su voluntad y ser más ajeno de lo que ya era ante los propios. Los Marlboro húmedos en el paquete hecho un bollo, la humedad suspendió en el aire el humo de meses sin dejar salir el sol. “los estereotipos no se buscan” La E estaba tachada, “los estereotipos nos buscan” ambas frases perdieron su significado en su paso a través de las calles. Toda parte de su breve historia podía ser omitida. 

No había elejido el café, ni la habitación, ni el momento, todo “sólo se había dado”. Podría explicar muy poco de cómo había llegado hasta ahí, si dependiera de su voluntad. 

Trabajaba mejor de noche sobre los planos y bocetos de estudiantes arquitectura y de algunos arquitectos. La habilidad técnica de sus manos y su mirada microscopica, lo justificaban detrás de su miedo a la vida. Su presencia inquietaba al trato y eso producía diferentes opiniones entre los estudiantes que le encargaban los trabajos. Aunque su edad se adivinaba entre los treinte o cuarenta años, su personalidad y apariencia lo hacía ver diez o quince años mayor. 

Sobre sus estudios privados, en sus bocetos trabajaba sobre las formas en la progresión del óxido sobre latas y metales de toda clase. Tambien sobre las "manchas" de humedad sobre todo tipo de pared, pinturas descascaradas sobre toda superficie, aceites y combustibles desplazandose sobre el agua de los cordones de las calles. Tomaba fotografías semanalmente de todos aquellos objetos y sitios e iba analizando en el tiempo la progresión de las formas y bocetando los posibles caminos que iba a encontrar en las formas a la semana siguiente. No compartía aquellos estudios porque reconocía que sus habilidades lo superaban como persona y no sabía cómo responder a eso. Su único lazo de confianza, se resumía a un viejo ciego, del que  le gustaba escuchar sus historias, sobre todo para tratar de entender otra percepción de las formas, a lo largo de toda una vida sin haber visto jamás. 

De esos estudios surgió el abandonar el enfoque clásico tanto sobre los modelos vivos como las naturalezas muertas. Cambió su asistencia a sesiones con modelos profesionales a sesiones con modelos amateurs. En busqueda de la identidad que los cuerpos relatan intentó contratar a diferentes personas que quisieran ser estudiadas y retratadas de rostro o cuerpo entero. Encontró pocas personas dispuestas a posar, pagara lo que pagara.  Pero aquella circunstacia lo llevo a dar con lo que buscaba. Empezó a contratar prostitutas para posar, la zona en la que se encontraba estaba cerca de la zona roja de la ciudad, sólo le bastaba caminar unas cuadras y convencer del móvil a las personas a estudiar,  lo que parecía una mala excusa para tener sexo, de parte de alguien que tenia una evidente dificultad para relacionarse. Debía dejar bien claro su fin para poder trabajar luego en los términos acordados sin que se confundan intenciones. Muchxs de lxs chicxs y chicxs trans estaban en general muy colocadxs, eso generaba a menudo situaciones incomodas o peligrosas que su  temperamento no sabía tratar y del cual muchas veces se aprobechaban. Pero era el resultado de aquellos bocetos y retratos, el fin perseguido y aquello era lo que le interesaba. Podía ver más allá de sus miradas tristes o apagadas, encendidas de adrenalina o pases de cocaína. Veía mas allá de las arrugas dibujadas bajo el maquillaje barato, de las cicatrices en la boca o el cuello. En su retina podía descifrar a las personas a través de todas las formas de su cuerpo, y regresar en el tiempo para ver cómo se concibieron y formaron aquellos rasgos e incluso gestos. Así como lo hace la corrosión con el óxido, la identidad lo hace con el paso del tiempo. A condición de discresión permitía ver el resultado de los trabajos realizados, que finalmente cautivaba a los retratadxs, como si por una sola vez se vieran verdaderamente desnudos frente a un espejo que iluminaba mostrando lo que de alguna manera nunca nadie puede ver.  


Comentarios

  1. Buenas Marian!
    Tu texto presenta al personaje de manera muy orgánica, sin necesidad de describirlo en ningún momento se ve claramente su personalidad y sus hábitos. Yo diría que aplicaste exitosamente el SNT. Además, tu narrador es muy poético y da material para quedarse a reflexionar. Me parece que sería interesante ahondar en el por qué del cambio de una técnica a otra que se da en el último parráfo.
    Espero seguir leyendote,
    Vane <3

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